LA CUERVO.

Hace mucho, mucho tiempo...  Había una bruja muy... Pero muy  mala... Ella se aburría  en la soledad de ese bosque inmenso, dond...



Hace mucho, mucho tiempo... 
Había una bruja muy... Pero muy mala...

Ella se aburría  en la soledad de ese bosque
inmenso, donde vivía.

Un día se robó dos niñas, para que fueran
 sus sirvientas y le hicieran compañía.

Para evitar que fuesen reconocidas, por si 
de casualidad llegaban hasta su choza, los

padres de las niñas.
A una la convirtió en cuervo y a la otra en
paloma, así evitó que se escaparan, pues 
nadie  que las viera sabría que eran ellas.
Así crecieron estas niñas.
La bruja siempre las llamó por lo que eran...
Cuervo haz esto... Paloma haz aquello...

La cuervo creció con su corazón lleno de
 rencor hacia la bruja...

 y también hacia la paloma por ser de blanco
 plumaje y de apariencia más bella.
La paloma era tímida...

Por lo cual, le hacía muchas maldades y la
bruja le festejaba todas ellas.
La paloma era sumisa y sufría por tener que
soportar tanto las maldades de la una, como
 de la otra.

Por las noches recuperaban su apariencia y
salían al bosque.

En algunas ocasiones su cuerpo era normal
pero con grandes alas; 

  también había veces que su apariencia era la
  de dos bellas muchachas que jugaban por el bosque...

Algunas veces fueron vistas y las confundían 
con ninfas; diosas hermosas que jugaban a
 asustar a quienes las veían.
La verdad no los querían asustar, querían ayuda
para ser libres de tan grande mal.
La bruja las dejaba volar, a donde quisieran
 ir, pero tenían que regresar o iba ella misma

 por ellas y las metía en una jaula.

La cuervo al crecer se dedicó a ser ladrona.

Durante el día iba a los pueblos cercanos y se
paraba en sitios, de donde salieran  señoras 
elegantes, las seguía sin que la notaran.
Ellas al llegar a sus casas, ponían sus valiosas
joyas en algún cofrecillo que lucía desbordante 
de brillantes gemas.
La cuervo desde la ventana observaba, y en
cuanto se disponían a hacer sus quehaceres.
La cuervo aprovechaba ese momento para...
En su pico cargar lo más que podía,y se iba 
volando, luego regresaba una y otra vez.
Hasta dejar el cofre vacío... 
Llevaba todo a su escondite.
En los pueblos cercanos era buscada como un
ladrón muy listo que no dejaba huellas nunca.
Nadie imaginaba que ese cuervo de alas negras
y relucientes, que graznaba...

 parado en algún árbol cercano o en ocasiones
 la misma ventana, de la persona, a la cual le
robaría sus preciosas joyas...

Sus ojos verde refulgente, seguían cada paso 
y el movimiento de las personas. 
La paloma en cambio trataba de ayudar, llevando
en su pico algo de comida para alguna anciana,
Iba una y otra vez, hasta saciar el apetito de la
persona que necesitaba el alimento.
Fueron muchas las ocasiones en que rescató a
algún niño perdido, lo guiaba  hasta donde sus
padres lo buscaban angustiados.
Después se escondía y los veía alejarse...

Los niños les contaban de la muchacha con alas
de paloma que les había ayudado a regresar,
pero naturalmente no les creían.
Pero ellos estaban seguros, porque la habían
visto...
La gente de los pueblos era muy temerosa de
ir al bosque, porque se decía que por ahí vivía
una mujer que sospechaban que era bruja,
pero los niños llevados por su curiosidad,
no cumplían esas órdenes, 
La paloma volaba  por entre el bosque,
pensando que alguien la podía necesitar.
Cuando la cuervo se dio cuenta, de lo que
hacía, le cortó las alas...

 la paloma lloraba  inconsolable.

Cuando la bruja se dio cuenta, gritó y gritó 
con un chillido tan horrible, que era llevado
por el viento y se esparció por todo el pueblo.
Los habitantes del lugar, se escondieron, 
estaban aterrorizados.
Sabían que algo muy malo estaba pasando 
en el  bosque, pero nadie se atrevió a ir.
La paloma lloraba y lloraba por sus alas...

La cuervo le contó a la bruja de los hechos
bondadosos de ella; y la bruja al enterarse de
esto, la encerró en la jaula.

Pero a la cuervo no le fue muy bien que digamos
ya que por haber  castigado a la paloma; la bruja 
considerando que si eran sus criaturas, ella era la
indicada para castigar, también la encerró en su
jaula, pero afuera de la choza, para que el viento
y la lluvia  flagelando su cuerpo, le marcaran en
la memoria; el recuerdo... 
De que era ella: 
"La bruja"  la que mandaba y  también castigaba.

Casi de entrada al bosque había sido construida
una linda cabaña, a la bruja no le parecía bien,
tener vecinos cerca y envió a la cuervo a vigilar,
para saber quiénes  eran y qué hacían.

Era una sola persona y la cuervo nunca había visto
a alguien así... ¡Un hombre muy atractivo! Pero...
Como tenía mucho rencor en su corazón, quiso
hacerle la vida pesada al muchacho.
Le robó su reloj, después su cartera, ropa, comida.
Al notar todas estas misteriosas desapariciones,
Luka Puso su anillo en el buró, cerca de su 
cama y se fingió dormido, su mayor sorpresa
fue cuando descubrió al ladrón...
La atrapó entre sus manos y apretó con suavidad,
mientras la veía a los ojos.
¿Así que tú eres el ladrón? 
Ella empezó a revolverse tratando de zafarse y de
dar picotazos en sus manos...
Pero él le dijo con un tono cariñoso.
No tengas miedo, no te haré daño, le dio un beso
en la cabeza y la dejó ir.
La cuervo estaba confundida... No recordaba haber
sido tratada con esa ternura.
Y regresó al día siguiente, Luka estaba en el porche
de la casa y leía un libro; lo puso a un  lado y le sonrió... 
Pero mira nada más quién llegó... 
¿Vienes a dejarme algo de lo que te llevaste?...
Porque te advierto que no dejaré que te lleves
nada más... 
Le advirtió en forma burlona, pero con acento
cariñoso.
Después acarició sus alas y su pico...

La cuervo sintió por primera vez las caricias de un ser
humano... Sentía que era aceptada, y eso la puso feliz.
Hubiera querido tomar su forma humana, pero sabía
que él se asustaría...
Empezó a gustarle tener esa orden de  vigilarlo.

Se dio cuenta que era un hombre muy solitario...

Que en su corazón tenía un dolor muy grande... 

Pensó en que si ella fuera como la paloma, buscaría
la forma de ayudarlo.
Lo seguía a todas partes, inclusive cuando se alejaba 
del pueblo y se iba a deambular por la zona marítima,
Ahí lo veía divertirse, y la cuervo se sentía
feliz por él...

Cuando él se salía a inspeccionar el bosque... 
Y aún, cuando se iba mucho más lejos de ahí; 
la cuervo le seguía.

No entendía el porqué lloraba al caer  la lluvia...

Y ella lloraba por él... Sin saber el porqué...
Después de un tiempo largo, la bruja viendo
que no significaba ningún peligro; le ordenó 
que dejara de vigilarlo.
La cuervo estaba triste y muchas de las veces 
 llorando...
Eso le pareció extraño a la paloma, y aunque
le temía por su maltrato, se dejó guiar por la
bondad de su corazón.

¿Te pasa algo amiga cuervo?
¿Puedo ayudarte?
La cuervo la miró sin creer que en ella hubiera

compasión por alguien que mucho le ha lastimado...
Por primera vez sintió la necesidad de una amiga,
una confidente a quien confiarle lo que ella no
entendía, habían crecido juntas, pero la cuervo
nunca quiso ser su amiga... 

La paloma era buena, y quiso ser esa amiga que
ahora  la cuervo necesitaba.
Volaron muy lejos para no ser escuchadas por la
bruja, pues la cuervo tenía mucho miedo de ser
descubierta, ella sabía que a la bruja le parecería
imposible e imperdonable... 
Quizá la encerraran de por vida.... 
La paloma sonreía feliz... ¿Te has enamorado?
Le decía... ¿Y cómo es el amor?

La cuervo le dijo que él la había tratado con mucha
ternura y así la había conquistado.
Juntas pensaron en un plan para que ella lo fuera
a ver; pero tenía que ser de noche de noche, cuando
se les daba permiso de ir al bosque a jugar y correr
como cualquier chica del pueblo.
Mientras tanto, en esos días que la cuervo ya no
volviera. 
Luka, viendo pasar los cuervos que volaban cerca
de la cabaña; buscaba entre ellos el cuervo que le
interesaba...

Todos eran iguales... Y se puso a dibujarla para ver
si veía, lo que hacía a ese cuervo, un ser tan especial.

Una noche escuchó algarabía y risas cerca de su
cabaña, y fue a investigar... Ahí.... Conoció la 
otra faceta de la cuervo...

Una bella joven que le cautivó con su belleza y
su forma espontanea de ser...

La paloma era también hermosa y delicada,
pero su corazón se prendó de la cuervo.
Su cabello tan negro y lustroso como el ala
de un cuervo... Su piel suave como la piel
del durazno, y sus ojos reflejaban esa fuerza
de voluntad, del caballo indomable que
corre por el campo.

Supo que ella era la novia que quería tener
y formar juntos un hogar.
Cuando se regresaron a su casa, las siguió 
hasta la puerta... 
Le pareció extraño que ellas vivieran en esa
casa tan tétrica.
Y desde ese día dejaba por las noches una
flor en su puerta...

Misma que una de las dos recogía, temerosas de
que la bruja se diera cuenta.
En una de esas noches...
 Luka Llegó hasta ellas y les dijo que era el que
 pretendía a una de las dos, dejando una rosa cada día.
La cuervo rió felíz... ¡Ah!
¿Así que, eres tu, él que deja esas rosas?
Y... ¿Se puede saber a cuál de las dos pretendes?
¡A tí bella princesa! Él le contesta.
Así empezó ese amor limpio y puro como las
cristalinas aguas que corrían por el río...
Eran tan felices...
Que la cuervo no se atrevía a decirle que su
amor era imposible...

Mientras ella estuviera bajo el hechizo que en 
cuervo la convertía.
Algunas veces iba de día, convertida en cuervo,
él la acariciaba y platicaba con ella confesando
el amor que sentía por ella.

Hasta que un día... Cuando él le dijo...
Cuervo, ¡Estoy enamorado de una mujer muy bella!
Al oír esto ella decide contarle de una vez su secreto...
Debes saber que yo soy la mujer que tu amas,
he sido convertida en cuervo por una bruja muy
mala... Pero la maldición se rompería si había
alguien que me amara, aun siendo lo que soy...
¿Aún me amas?
Luka La abraza conmovido por su relato y dijo...
¡Claro que te amo! 
Y,  le hace una promesa...
Juro que destruiré a esa monstruosa bruja para
 que ya no le haga daño a nadie más... ¡Lo juro!

Ella quiere impedir que se enfrente a la bruja y 
le dice...
Ella no me dejará ir jamás... 

Vete antes de que te convierta en cuervo como a mí...

O en algo peor quizá... Eso no lo soportaría... 
Él limpia las lágrimas que se  empiezan a deslizar
 por sus mejillas

Luka Empieza a fraguar un plan para destruir,
a la malvada bruja; está desesperado, quiere la
libertad de su novia y también ayudar a la paloma...

Se decía a sí mismo... ¡Hay que quemarla!
Las brujas tienen esa condena...
¡Morir en una hoguera!
¿Pero cómo hacerlo?

El bello rostro de la cuervo, estaba en su mente...
Necesitaba liberarla de esa maldición...
No era tan fácil destruir a una bruja, porque,  eso
lo convertiría en un animal también...
Para tener la misma astucia y fuerza...
Él había llegado a ese lugar tratando de escapar

de su propia maldición, impuesta por sus ancestros.
Huía de esa maldición... Pero ahora la necesitaba...
Para salvar a la mujer que amaba, aunque tuviera
que revelar su propio secreto también... 

Temía que ella al saber ese secreto... Le tuviera
miedo... Quizá la perdería para siempre.
Lloraría por siempre si así fuera...  Pero estaba
ya decidido... Destruiría a esa bruja...

Esa noche alguien tocaba a su puerta y gritaba...
Al abrir la puerta, entra la paloma y le dice
asustada por lo que había pasado...

La bruja se dio cuenta que la cuervo se había
enamorado;y  habiéndose enfrentado ambas...
La cuervo estaba en su jaula muy lastimada,

le pidió que le avisara para que se fuera lejos
donde la bruja no lo encontrara...
Luka le dijo, quédate aquí y espérame; iré por ella.
Corrió veloz por el bosque... Cuando llegó hasta
la casa de la bruja, sabía que la bruja no abriría la
puerta y empezó a golpear la pared para entrar...


Aunque aún no salía la luna llena, pero tenía una
descomunal fuerza, desatada por la furia que sentía...
Sus nudillos sangraban...

La cuervo escuchaba a la bruja chillar de coraje,

se levantó, y se arrastraba casi sin fuerzas...
Por una de las ventanas se podía ver la luna llena,

 La furia de Luka... Al enfrentarse a la bruja, le hizo
convertirse en lobo y en sus ojos se reflejó el terror de
ella...

Se enfrentaron los dos...


Ante el feroz lobo, la bruja le lanzó un hechizo  que
lo despojó de ser lobo, para que quedara casi indefenso
y así poder matarlo... 
Pero él se defendió con la poca fuerza que tenía... 
Logró encerrarla en una de las jaulas y le prendió
fuego... 
La bruja malvada ya nunca más le haría daño a 
ningún otro niño.
Pero él quedó casi moribundo y sin esperanza de
que cerraran de inmediato sus mortales heridas, 
como cuando era hombre lobo.

Ella lo veía agonizar... Ahora sabía cual era su dolor
cuando lo veía llorar... 
Quería ser libre de ser un hombre lobo cada luna llena...

Su última luna llena....La que le dio una  colosal 
victoria al transformarse en un fantástico animal...
Pero esta vez; al término de la noche, su vida se
terminaría también.
La cuervo lloraba sabiendo que no sobreviviría...
Pero veía que su corazón fuerte se aferraba a vivir...
Y lo llevó a un hospital ya casi sin vida... Para que
al menos tuviera una esperanza de auxilio.

El bien triunfa sobre el mal, y en esta historia también

Milagrosamente se salvó de morir, sus heridas fueron
curadas, aún, los destrozados nudillos de las manos...




La cuervo estaba feliz, ya no había nada que le
impidiera ser libre...
Aunque igual se hubiera resignado a ser mujer lobo,
como él... Al lado del hombre que amaba...


¡Mejor lobo que cuervo! 
Era su frase preferida...
Pero la misma bruja que la atara a ella; desató de
el mal, al hombre que amaba.

La paloma fue libre del hechizo también...



Se enamoró de un hombre bueno y amable como
ella...

Se casó con él y fue muy feliz....

La cuervo estaba tan feliz cuando se casó con Luka...
Nunca creyó que sería tan dichosa,como ese día...

Ella no creía encontrar a un hombre, que le diera
esa felicidad....
Ni que se iría con él, para siempre de ese bosque....

Donde  ella era un animal más, de ese lugar.
Ni tampoco creyó que alguien la amara tanto;

como para aceptarla siendo una cuervo.

                                                                                         Fín. 

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